La Mediación reduce a la mitad las expulsiones en centros conflictivos

Publicado en Diario Málaga - España - 09/06/06

La Consejería de Educación asegura que ya le ve color al plan que puso en marcha en 2002 para atajar el aumento de los conflictos escolares. José Antonio Binaburo, coordinador regional de la red Escuela: Espacio de Paz confirma que se han reducido las peleas entre alumnos y las faltas de respeto hacia los profesores. El descenso ha sido más acusado en los institutos de Secundaria que tenían más dificultades para mantener el orden. En concreto, Binaburo sostiene que la sanción más recurrente, la expulsión, se ha reducido a la mitad o incluso más aún en esos centros conflictivos.

La palabra clave es mediación. En el IES Portada Alta, uno de esos institutos que lidiaba a diario con problemas de convivencia, hay profesores que ejercen como árbitros si hay conflictos y también con alumnos mediadores. Victoria Toscano, vicedirectora del centro, atestigua que la labor conciliadora ya ha dado fruto. Se nota. Es uno de los medios que tenemos para evitar las expulsiones, que sigue habiéndolas, pero menos que antes.

El caso del IES Portada Alta no es excepcional. Todos los institutos de Málaga cuentan ya con profesores formados para hacer de negociadores -al menos uno por centro- y la administración traslada ahora estas técnicas a los alumnos. Tan sólo en la capital hay 400 chavales listos para conciliar a sus compañeros y otros 240 en municipios como Ronda, Marbella, Torrox, Cómpeta, Benalmádena y Mijas. Es lo que se llama mediación entre iguales. Ayuntamientos como el de Málaga han colaborado con la Junta en la organización de cursos de 40 horas que adiestran tanto en la prevención como en las técnicas de negociación a emplear cuando ya hay problemas.

Ellos escuchan a las dos partes y al final hay que resolver sin que haya vencedores ni vencidos, apunta Manuel Olea, director del IES Licinio de la Fuente. Este centro de Coín cuenta con 18 jóvenes mediadores especializados en diferentes tipos de conflictos. Olea dice que su labor de arbitraje tiene éxito en tres de cada cuatro casos.

El colegio Goya, que fue pionero a comienzos de los 90 en educación emocional, y el instituto Fernando de los Ríos son otros de los centros implicados. Juan Manuel Martín, vicedirector de este último, explica que una buena parte de los problemas surgen de los que se conocen como alumnos objetores. Algunos vienen sin intención de hacer nada, sin libros y sin cuadernos. Se les llama la atención, pero no sirve, relata. Otras de las faltas comunes son salir del aula sin permiso, proferir gritos e insultos en clase o faltarle el respeto al profesor o a otros compañeros.

Media docena de casos muy sonados, como el de un padre que propinó un cabezazo al profesor de su hija en febrero pasado, provocaron una movilización sin precedentes que tuvo su punto álgido en la manifestación del pasado 9 de marzo. Más de 2.000 profesores se echaron a la calle en Málaga pedir más medios contra el aumento de la violencia. El fruto de aquella contestación social fue el anuncio de un decreto por parte de la Consejería de Educación.

Esta nueva norma reforzará la figura de los mediadores y, según Binaburo, incluirá novedades como que todos los centros tendrán que tener un aula de convivencia y un plan específico sobre esta materia. Otras medidas son el refuerzo de la figura del tutor y de los equipos de orientación.
El ejercicio de la negociación en conflictos suele desembocar en acuerdos entre las partes enfrentadas. Éstas se comprometen a cumplir lo pactado y el mediador, por su parte, a hacer un seguimiento del acuerdo alcanzado.